Por muy bello que sea un espacio si la energía no fluye en el, acabará convirtiéndose en un lugar opaco, triste e incomodo. La decoración es emoción, pero no únicamente porque nos guste o nos disguste, sino porque en ella tenemos que encontrarnos confortables, felices e inspirados. Cada lugar en la casa tiene una funcionalidad que ha de respetarse. Igual que a nadie en su sano juicio se le ocurriría meter la cocina en el baño, energéticamente cada lugar de la casa debe tener una orientación, colores y elementos adecuados para que la energía este equilibrada.

 

Feng ShuiEl Feng Shui viene del chino y significa “viento y agua”. Hoy día, en occidente, cada vez son más los arquitectos e interioristas que se dejan influir por esta herramienta milenaria.

El Feng Shui es el arte de colocar cada cosa en su sitio. Todos nos vemos afectados por lo que nos rodea. Desde la estructura de un edificio, los colores, la luz o las hechuras de un mueble. Todos esos elementos pueden incidir directamente en nuestra salud emocional. El Feng Shui es un lenguaje de símbolos que interpreta la forma de una casa, la posición de un espejo o de una cama y su relación con el estado de ánimo de las personas. En síntesis, es una forma de armonizar el entorno vital del hombre, que no promete cambios radicales, pero sí pequeñas mejorías que aumentarán la calidad de vida de quien lo aplique.

Esta filosofía considera las emociones como energía y el orden de la vivienda afecta al orden interior de la emoción. La casa china distribuye en compartimentos emocionales los distintos ámbitos del habitante (trabajo, familia, pareja, salud...), debido a que cada una de estas actividades se experimenta desde diferentes sentimientos. De lo que trata el Feng Shui es de reforzar, a través de la disposición de los cinco elementos en cada zona, un aspecto vital, sin dejar por eso de estar presentes los cinco en cada lugar.

Según el Feng Shui, esta sería una relación entre los 5 elementos, las emociones y como se expresan en la decoración:

Elementos

Emociones

Objetos de decoración y colores

Metal
Creatividad, afecto y apego. Este es el área de la fantasía, la imaginación, la esperanza, el arte, el juego, la buena cocina, la diversión. Objetos de hierro, acero, plata. Formas circulares. Los objetos más representativos son regalos de benefactores y amigos. Su color es el blanco.
Fuego
Reputación, éxito Refleja nuestra imagen hacia fuera y nuestro carisma. Es el calor, la claridad, la luminosidad, la comprensión y la pasión. Chimeneas, hornillos, estufas, velas, todo tipo de iluminación y quemadores de esencias e inciensos. Formas triangulares. Los objetos que mejor representan este elemento son diplomas y trofeos. Colores rojos, naranjas y amarillos.
Madera
Todo lo referente a la familia y la salud. Este área refleja las relaciones con la familia de origen, así como la salud de sus habitantes. Favorece la capacidad de perdonar, curar viejas heridas y soltar el pasado. La madera está relacionada con la salida del sol y por tanto aporta una energía de crecimiento, de desarrollo de las potencialidades. Plantas, papel, objetos de madera. Los objetos que la representan son de este material, preferentemente alargados que apunten hacia arriba, que sugieran crecimiento. El color de este elemento es el verde..
Agua
Emotividad y sensibilidad. Todo lo referente a la vocación, investigación y a la carrera profesional. Es también el área de comunicación y los sentimientos. La energía que aporta el agua es introspectiva, invita al repliegue en uno mismo. Fuentes, superficies reflectantes, objetos transparentes y ovalados, acuarios, fregaderos, cubos. Jarrones con agua, telas con mucha caída y traslúcidas, son ejemplos de objetos agua. Los colores van del azul al negro.
Tierra
Amor. Voluntad, firmeza, flexibilidad. Centro de todo, elemento que sostiene la vida de la persona.. Representa la apertura a todo lo que existe alrededor, nuestros deseos y cualquier forma de relación con las personas. Objetos cuadrados y rectangulares como cuadros de paisajes u objetos de arcilla. Colores ocres, dorados, marrones.

 

Para que una casa sea emocionalmente armónica los cinco elementos deben estar presentes. Así, por ejemplo, en el dormitorio principal debe predominar el elemento agua, que indica el repliegue en uno mismo, la intimidad y el elemento madera que habla de relaciones familiares y la salud. Esto se consigue pintando por ejemplo la habitación de azul (agua) y poniendo los armarios o las mesillas de madera o colocando alguna planta o detalles en verde (madera). Sin embargo, la experta en Feng Shui recuerda que no debe olvidarse poner, por ejemplo, una vela roja para que esté representada la pasión (elemento fuego), un marco de plata simbolizando la creatividad (metal) y el cuadro de un paisaje sugiriendo el gran pilar de la vida que es la tierra.

 

La casa ideal

la casa ideal

Conchita Alvarez opina que la casa ideal para salvaguardar el equilibrio emocional de sus habitantes sería la bioclimática, la cual en verano es fresca y en invierno, cálida, sin utilizar calefacción o aire acondicionado. Se trata de una vivienda diseñada de tal modo que aprovecha la energía solar de forma pasiva, combinando los conocimientos de la arquitectura tradicional y las técnicas más avanzadas del confort y el ahorro energético.“La orientación, la iluminación y el enclave en la naturaleza, son elementos fundamentales. Esto permite, a la persona que viva en ella, el verdadero equilibrio emocional, puesto que nos desequilibramos emocionalmente en la medida en la que vivimos divorciados de los ciclos naturales”, apunta la decoradora. Sin embargo, Conchita también reconoce que pocas personas pueden acceder a la casa bioclimática, a no ser que se la construyan ellos mismos. Para la mayoría de la gente la casa es un piso que se compra o se alquila y en estos casos lo importante es elegir un lugar con el menor número de problemas.

Dincanto recomienda que por muy pequeño que sea el espacio, una persona no debe renunciar a ningún área de su vida, porque todas son importantes. “En espacios reducidos deben ponerse pocos muebles y polivalentes, emplearse colores suaves que iluminen y agranden, así como poco o ningún ornamento. Los espejos pueden agrandar, pero es importantísimo no abusar de ellos, ya que contribuyen al estrés emocional, puesto que confunden”. La decoradora insiste en dos espacios fundamentales para la armonía emocional de sus habitantes: la cocina y el baño. “La primera es el lugar donde nos alimentamos, desde un punto de vista simbólico es donde recargamos pilas, por tanto ha de ser práctica y grande, nos debe permitir comer allí. El segundo es donde nos limpiamos y nos encontramos con nosotros mismos. La iluminación ha de ser tenue y debemos estar muy cómodos en él”.

Dincanto ofrece a sus clientes la posibilidad de hacer estudios de Feng Shui de sus casas y lugares de trabajo y también incorporar esta herramienta en los proyectos que realice, siempre a petición del cliente.

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